La Teta Como Chupete

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Sus pro y sus contra


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kangutingo Artículo de @kangutingo en Facebook
2020-05-01 Los denominados chupos siempre han sido usados para entretener a los bebés, pero como siempre, todo suele tener sus pros y contras. Pero sin duda, que tus senos son el mejor chupete para tu bebé. El acto de succión del bebé es un total instinto de supervivencia para su desarrollo y crecimiento, que lo deja en un estado de tranquilidad. Los bebés llevan su acto de chupar como un movimiento casi de relajación ya que lo harán para alimentarse, luego de alimentarse, al despertarse y hasta dormidos, es para ellos como respirar.

Author:
kangutingo
En cuanto a sí es malo o no el chupete son abiertas las consideraciones, sin embargo podemos tener en cuenta lo siguiente, según algunos estudios:
+ Puede afectarse la producción de la leche materna. Ello porque el bebé al succionar menos del pecho afecta su decisión de cuando tomar la leche o cuando simplemente chupar; así entonces el cuerpo de la madre igualmente responde con la producción de menos leche y suele en muchas ocasiones aparecer los sustitos de la leche materna. Ello suele conducir a un destete prematuro.
+ Lo anterior puede provocar que el bebé no mantenga un peso justo debido a que no se decide justamente por alimentarse apropiadamente, pues se enfrenta a la decisión de si tomar la leche o solo estar con el pecho en su boca y dejar pasar las tomas de forma apropiada y más aun, dejar de lado la toma final que es más rica en todos los aspectos alimenticios.
+ Se puede dará congestión mamaria, ya que el bebé no pasa el tiempo justo amamantándose y provocando ese estímulo en los senos.
+ Se interrumpe el proceso natural de succión del bebé donde aprende a tomar la leche, pues el proceso no se da de la manera apropiada al entretenerse con el chupo.
+ Presentarse irritaciones por falta de higiene y cuidados.
+ Puede darse que la mujer tenga un retorno temprano de su fertilidad.
+ El bebé puede sentirse confundido, más que nada en los primeros momentos de su aprendizaje en el amamantamiento, pues puede reaccionar manera incómoda al parecerle difícil obtener su alimento; ello porque al querer alimentarse interviene en el proceso los músculos de su boca y cara para la succión y es importante para él no tener ese tipo de estrés en este aprendizaje al enfrentarse a un chupo, ya que los movimientos serán diferentes, además de las texturas en su boca.
+ Por otra parte, suelen presentarse deformaciones en los huesos del maxilar y paladar, hasta problemas con la mordida y el habla si se usa en tiempos muy prolongados el chupo. Igualmente existen voces en contra del uso del chupo por deshumanizar el acto de chupar que tienen el bebé, pues no se da ese contacto piel a piel sino una sustitución mecánica. De todas maneras, si se quiere tener el uso del chupo como entretención debes tener a consideración:
+ Dar tiempo a que la lactancia esté bien establecida, algo cerca a las seis primeras semanas. + Evitar el uso del chupo a bebés que tienen problemas tanto de succión en el pecho como de agarre, primero fortalecer este vínculo.
+ La madre debe estar muy comprometida con la lactancia de su bebé, que siempre sea prioridad el seno antes que cualquier sustituto, pasar el tiempo justo con ellos y desarrollando su contacto piel a piel de forma directa, y la lactancia lo crea de manera perfectamente amorosa.

Pueda usarse el chupo también en caso de no poder atender a tu bebé de forma inmediata y él tenga una necesidad imperiosa de succionar. También es el caso para bebés que no son amamantados y al recibir el biberón no controlan el flujo de leche o al quedar muy llenos, tienen gases y regurgitan; entonces el chupo ayuda a calmar esta ansiedad. Ahora bien, la privación del chupete es otro momento de especial atención, máxime cuando se ha llegado a crear un vínculo especial con el mismo. Hay bebés que hasta duermen con el chupo y llega a ser un accesorio que les da calma, incluso despertarse y no sentirlo me les provoca ansiedad.

Los padres entonces deberán optar por estrategias de persuasión para que el niño abandone el chupo, bien sea creando premios, actividades que sean del agrado o negociar para que lo abandone. Todo queda a disposición del ingenio creativo para desviar la atención y que se pierda el interés en el chupete; lo importante es que no sea un momento de imposición, que sea haga de forma gradual y amorosamente, llevando al niño a que sea él quien prácticamente tome la decisión de una forma muy tranquila.

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